Los Artistas del barrio toma como proyecto trascender las fronteras institucionalizadas del arte recluido en museos, mecenas bancarios y galerías, para devolverlo a su fuente original, sus espacios de creación y de autentica divulgación.

Por eso el lugar en este caso son las casas de los propios artistas y el trayecto propio que separa y une dichos lugares, el propio ritmo vital del barrio. También algunas asociaciones alternativas prestan su espacio a artistas que no disponen de un espacio en la zona.

Accediendo a los talleres y casas donde los artistas elaboran y vivencian sus producciones el espectador tiene la oportunidad de conocer la obra a partir de la observación de la misma, de la comprensión del lugar en la que surge, de la posibilidad de entrañar un dialogo con el propio creador y finalmente reflexionar por si mismo lo que mira, sin mediaciones ni instrucciones disciplinarias.

También para los mismos artistas supone una oportunidad de entrar en contacto con otros artistas y por lo tanto con otras vivencias, fomentando la construcción conjunta de experiencias, principio de todo movimiento cultural.